Euskal Erbesteen Kultura – La Cultura de los Exilios Vascos

Isidoro Calzada » Biografías

Hamaika Bide parte en sus trabajos de unos planteamientos al margen de partidos políticos o de encasillamientos ideológicos. De esta manera aborda el estudio de exiliados y exiliadas de cualquier condición o posicionamiento político entendiendo que todos ellos han realizado una aportación valiosa a la cultura del pueblo vasco. Por lo tanto en esta sección se irán intergrando biografías de personalidades vascas sin más nexo entre sí que el haber compartido un destino común: el exilio.

Calzada, Isidoro

Fotografía de Isidoro Calzada
(Sestao, Bizkaia, 1927 – Bilbao, Bizkaia, 2004)

Estudios: pintura, escultura, música, etc.
Profesión preferente: pintor, escritor, profesor y periodista.
Actividades culturales: escritor y periodista.

Exilio: 1936 – 1982
Lugares y fechas de exilio:
Argentina: 1936-1965.
Uruguay: 1965-1982.

Isidoro Calzada nació en la localidad vizcaína de Sestao el 15 de junio de 1927. Su infancia, como la de la gran mayoría de los niños de la localidad, fue feliz. Sin embargo, esta idílica existencia pronto se truncó, aunque él por su corta edad se mantuviera ajeno a la realidad política que se iba imponiendo. Las fuertes tensiones sociales y los enfrentamientos políticos anunciaban negros nubarrones de guerra y de destrucción. Su padre, militante de la CNT, muy cercano a las posiciones de los grupos nacionalistas vascos, vivía momentos de gran exaltación patriótica. Su madre, de ideología conservadora y muy religiosa intuía malos tiempos. La prueba definitiva la tuvo cuando el Frente Popular ganó las elecciones en febrero de 1936. Por eso, decidió, incluso antes de la sublevación militar, optar por el exilio. El punto de destino era Buenos Aires. A los pocos días de iniciar el viaje la sospecha se hizo realidad. Había estallado la Guerra Civil. Isidoro Calzada tenía en esos momentos nueve años.

A comienzos de 1939 la familia Calzada se fue a vivir a Florida, uno de los más bellos suburbios de Buenos Aires. Se matriculó en el colegio de los Hermanos de las Escuelas Cristianas para continuar sus estudios. Los estudios en el colegio lasaliano duró poco. Tenía que colaborar económicamente como el resto de la familia. Fueron años duros en los que compaginaba los estudios con el trabajo. Su labor como verdadero gaucho era recoger el estiércol del ganado que después servía para hacer lumbre y al atardecer separar los terneros de sus madres para que éstas pudieran ser ordeñadas. A las noches, una vez concluido su trabajo ganadero, asistía a la Escuela de Artes y Oficios. Algo más tarde se matriculó en una academia de pintura.

Con 14 años, 1941, empezó a pintar al óleo y a esculpir. Hombre inquieto y siempre abierto a las novedades, estudió también dirección y guión de cines. En enero de 1945, con diecisiete años de edad, entró a trabajar en los estudios cinematográficos Lumitón, donde empezó a destacar como guionista y asistente de dirección. Entre trabajo y trabajo también solía hacer labores de extra. Después de esta experiencia en Lumitón fue contratado por la firma cinematográfica Pampa Film, donde realizó labores de guionista y asistente del director español Benito Perojo. Eran años felices de amores, arte, música, etc., intensamente vividos y gozosamente recordados.

Sin embargo, entre tantas actividades, su vida profesional se iba encaminando hacia la pintura, especialmente el retrato y la decoración sin olvidar el periodismo tanto escrito como radiofónico. Después de unos comienzos altamente exitosos, su vida se convirtió en un viaje permanente, respondiendo a las llamadas que desde distintos lugares le hacían para que pintara retratos: Buenos Aires, Santa Fe, Rosario, Mar de Plata, Tandil, etc., etc.

En 1958 conoció en la localidad de Tres Arroyos a una muchacha de origen italiano, con la que unió su vida hasta 1965. Tuvieron dos hijos. Pero la unión se deshizo. Isidoro siguió su vida artística y bohemia. Incansable en su trabajo, seguía trabajando en la creación especialmente pictórica y en los medios de comunicación. Durante este período empieza a escribir y publicar sus primeras novelas: La última fuga, El tiovivo, etc.

En ese tiempo le ofrecieron empleo en un diario de Paraguay. Marchó a Encartación, al otro lado del río Paraná. Al poco tiempo se traslada a Asunción, donde continúa su trabajo cultural y artístico. Inicia una colaboración muy cerrada con La Tribuna, diario de Asunción, donde publicaba todos los domingos un cuento. Por encargo de una editorial, reúne una serie de estos cuentos y da forma a un librito Vuelo encadenado. Fue su primer gran éxito editorial. Como consecuencia, la misma editorial le encarga la escritura de una novela. De esta manera, nace Acá Carayá, acerca de la Guerra Grande del Paraguay contra la Triple Alianza. Fue otro gran éxito editorial. A partir de este momento, Isidoro Calzada se entregó de lleno a la creación literaria. Desde 1970 a 1975 escribe gran número de sus más reconocidas obras: La estrella de las Navas, Alvar Núñez Marangutú , Itapua, Campeador de América, etc.

En abril de 1969 conoció a Dominga y en abril de 1970 se casó en Lambaré, suburbio de Asunción. El 30 de enero de 1971 nacía su primer hijo. El 31 de diciembre de 1973 nacía su hija María del Pilar Rocío. Fueron años de gran estabilidad emocional y laboral. Isidoro disfrutaba plenamente con su familia y con su trabajo.

En abril de 1972, el padre Gregorio Ayerra Munárriz, navarro que dirigía la editorial Don Bosco, se presentó en su casa y le encargó que escribiera un texto de Historia de Paraguay para el primer curso de bachillerato. Nacía de esta manera una cooperación altamente productiva. Isidoro Calzada se dedicó, entre otras actividades, a ir escribiendo libros de textos de especialidades distintas. Los colegios de Paraguay se llenaron de textos de Isidoro Calzada.

La vida seguía su ritmo. Pero esta cómoda tranquilidad se rompió debido a un incidente político. Un comando argentino asesinaba en Asunción al dictador nicaragüense Anastasio Somoza. Como extranjero y argentino, Isidoro fue sospechoso de colaboracionismo en el asesinato. Una patrulla, ametralladora en mano, se presentó en el lugar y delante de sus hijos registró toda la casa. Le obligaron a presentarse en la comisaría periódicamente. Todo estaba muy revuelto. En vista de la situación y previendo que la cosa podía ir a peor, con lo puesto y con el dinero que pudo conseguir abandonó Paraguay en 1982. Llegó a Bilbao, vía Buenos Aires y Madrid. Llegaba a su tierra después de muchos años de ausencia. Algorta fue el lugar de su nueva residencia. Empezaba una nueva vida con su mujer Dominga y sus tres hijos.

Hasta comienzos de 1987, cuando se le acabó el dinero que traía de América, pudieron subsistir haciendo retratos y correcciones de estilo. En marzo de ese mismo año, el Instituto Vasco de Nuevas Carreras le contrató para enseñar literatura, dibujo, historia y cine. Gracias a este contrato, pudieron subsistir, siempre con dificultades, hasta 1993, año que abandonó la labor docente por razones de jubilación.

En Bilbao no abandonó su pasión por la escritura. En 1994, la editorial La Gran Enciclopedia Vasca, en colaboración con la editorial Cardeñoso de Vigo, publicó la tercera edición de La fragua de Alá. En 1995, Publi Label, en coedición con Lazos Video, publicó la tercera edición de El cóndor de Orduña, biografía novelada de Juan de Garay. En 1997, la BBK le publica la obra El almirante Bertendona. En 1999, La Gran Enciclopedia Vasca publicó su biografía novelada Apeles. En 2002 la Editorial Status publicó el título Che Guevara, obra de gran resonancia en los medios de comunicación y de gran éxito comercial.

Sin embargo, el tiempo iba doblegando la salud de este incansable aventurero de la vida y de las letras. Al poco tiempo de venir a Bilbao, sufrió un infarto. Fue el primer aviso serio. Sin embargo, pudo hacer una vida normal. A partir del 2002 sufrió serios problemas renales agravados por ciertas complicaciones en el hígado. La situación empeoró durante el año siguiente. Sufre una insuficiencia renal muy fuerte. Su cansado cuerpo no pudo aguantar más, aunque su espíritu seguía siempre vivo con multitud de proyectos de escritura y de viajes. El 30 de marzo de 2004, tras un periodo de decadencia plena, moría en Bilbao. Era el adiós definitivo de uno de los últimos exiliados que hizo de la cultura y de la aventura son normas de vida.

Obra

Vuelo encadenado (Cuentos de la tierra guaraní), Asunción, Ediciones Comuneros
1969.

Acá Carayá, Asunción, Ediciones Comuneros, 1969.

La estrella de las Navas, Asunción, (edición particular), 1969.

Itapúa /la roca que emerge) , Asunción, Editorial Don Bosco, 1970.

Álvar Núñez, Marangatú, Asunción, Editorial Don Bosco, 1969.

Tacuara Jhacuava, Asunción, Editorial Don Bosco, 1971.

La plateada bahía de los carios, Asunción, Editorial Don Bosco, 1971.

Campeador de América, Asunción, Editorial Don Bosco, 1971.

Pai Tucú. Biografía de fray Luis Bolaño, Asunción, Editorial Don Bosco, 1975.

La fragua de Alá, Vigo, Ediciones Cardeñoso – Bilbao, La Gran Enciclopedia Vasca,1994.

El cóndor de Orduña, Bilbao, Servi Label Producciones, 1995.

El almirante Bertendona, Bilbao, BBK, 1997.

Apeles, La Gran Enciclopedia Vasca, 1999.

Che Guevara, Bilbao, Editorial Status, 2002.

Bibliografía

ASCUNCE ARRIETA, José Ángel: “Isidoro Calzada: la biografía de dos mundos”, Diario Vasco, San Sebastián, 2 de junio de 1992, pp. 66.

ASCUNCE ARRIETA, José Ángel: “Isidoro Calzada: mis queridas patrias y mi amada gran patria”, Los hijos del exilio vasco: arraigo o desarraigo (Edic. J.A. Ascunce y M. L. San Miguel), Editorial Saturrarán, 2004, pp. 237-259.

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