Euskal Erbesteen Kultura – La Cultura de los Exilios Vascos

Telesforo de Monzón y Ortíz de Urruela » Biografías

Hamaika Bide parte en sus trabajos de unos planteamientos al margen de partidos políticos o de encasillamientos ideológicos. De esta manera aborda el estudio de exiliados y exiliadas de cualquier condición o posicionamiento político entendiendo que todos ellos han realizado una aportación valiosa a la cultura del pueblo vasco. Por lo tanto en esta sección se irán intergrando biografías de personalidades vascas sin más nexo entre sí que el haber compartido un destino común: el exilio.

Monzón y Ortíz de Urruela, Telesforo de

Fotografía de Telesforo de Monzón y Ortíz de Urruela
(Bergara, Gipuzkoa, 1904 – Baiona, 1981)

Seudónimo: Otea

Estudios: Derecho (sin finalizar)

Profesión preferente: Político

Actividades culturales: Escritor y orador

Exilio: 1937 – 1976

Lugares y fechas de exilio: Francia y Bélgica 1937-1941

Casablanca y Dakar 1941

México D.F. 1941-1946

Francia e Iparralde 1946-1977

El conocido político, orador y escritor Telesforo de Monzón y Ortiz de Urruela nace en Vergara, Guipúzcoa, el 1 de diciembre de 1904, en el seno de una familia acomodada. Estudiante de Derecho en Madrid, abandona esta carrera sin haberla finalizado, y se afilia al PNV. En 1931 es elegido concejal por el Ayuntamiento de Vergara y, un año más tarde, Presidente del partido en Gipuzkoa. En este período destaca su preocupación por la enseñanza, presentando un plan municipal para la introducción de la lengua vasca en las escuelas. También destaca por su capacidad oratoria lo que le lleva a recorrer todo el país participando en los mítines del partido. En 1933 es elegido Diputado a Cortes por Guipuzcoa y, en 1934, presidente de la asociación “Euskaltzaleak”. También es detenido en varias ocasiones. Una vez iniciada la guerra civil, el 7 de octubre de 1936 es constituido el Gobierno Vasco, bajo la presidencia de Aguirre, en el cual Monzón figura como Consejero de Gobernación. Tras la rendición de Santoña, Monzón abandona la Península, refugiándose en el País Vasco continental, París, Flandes y Provenza. Con la ocupación nazi se ve obligado a huir de Europa, instalándose con su esposa, María Josefa Ganuza, en la capital mexicana. Aquí publica el que será primer libro de creación en vascuence del exilio, Urrundik. Bake Oroi (Editorial Pizkunde, 1945.); en este poemario se recogen dos de las características fundamentales de su poesía: las preocupaciones nacionalista y la creación de poesía que sirva para ser interpretada. Desde el punto de vista literario, se trata de una lírica que conecta con la poesía vasca de preguerra, romántica e idealizadora de todo los autóctono.

En 1946 vuelve a París donde se incorpora a las tareas del Gobierno Vasco en el exilio como Consejero de Cultura. A partir de ese momento continuará, con más intensidad si cabe, su actividad como conferenciante, animador de todo aquello que tenga relación con la cultura y la resistencia vasca frente al franquismo. Así, se incorpora al “Euskaltzaleen Biltzarra”, a la Sociedad Internacional de Estudios Vascos e inicia una larga colaboración en la revista del PNV Alderdi; esta última labor se prolonga hasta 1961, pese a que a partir de 1952 se distanció del partido por discrepancias políticas con su dirección lo que le llevaría, un año después, a dimitir de su cargo de Consejero en el Gobierno Vasco. En 1947, instalado ya en el País Vasco continental, se publica en Biarriz su segundo libro de poesía, Gudarien egiñak. Guda Oroi. Como indica su título, en contraposición con el anterior libro en éste la impronta del conflicto es muy fuerte, describiéndose numerosos acontecimientos bélicos y con poemas en recuerdo a los caídos en la lucha. Posteriormente, en 1956, publica su primer trabajo teatral, uno de los géneros más cultivados por Monzón. Se trata de Zurgin zaharra A ésta le seguirán Menditarrak en 1957, Gure behia hila da en 1960, Hazparneko Anderea y Eneko Bizkai eta Maria Lorka en 1966, entre otras. Respecto a sus colaboraciones periodísticas éstas se centrarán en las publicaciones Gure Herria, Euzko-Gogoa y, más tarde, Enbata (1975-1977) y el diario Egin (1977-1981).

En 1966 es nombrado miembro de Euskaltzaindia, Real Academia de la Lengua Vasca, como reconocimiento a su labor literaria, sobre todo por cuanto representó de vínculo de unión entre los escritores de preguerra y posguerra. Paralelamente se produce un proceso de radicalización en el pensamiento de Monzón que le lleva a fundar, en 1969, la Asociación de Ayuda a los Refugiados Vascos “Anai-artea”. Así, participa en distintos actos de solidaridad con los nuevos fugitivos que van llegando del País Vasco peninsular lo que motiva su expulsión de los departamentos vasco-franceses, en 1971, y la quema intencionada de su caserío ese mismo año. La intervención de diferentes políticos consigue que vuelva a permitirse su retorno pero con residencia forzada de un año en San Juan de Luz (1972).

Su labor literaria en estos últimos años se centraría en una doble vertiente: de una parte, los escritos de carácter político, muchos de ellos leídos en diferentes mítines en los que la personalidad de Monzón destacaba por su oratoria y su capacidad de emocionar a públicos muy sensibilizados con la problemática nacional vasca; de otra parte, será el creador de un conjunto de canciones que se convertirán en auténticos símbolos de resistencia, presentes en la mayor parte de las movilizaciones políticas de los setenta y los ochenta; canciones como “Lepoan hartu”, “Itziarren semea”, “Plazara”, “Euskarari bai” o “Batasuna” pertenecen hoy día al acervo popular de Euskal Herria.

Tras la muerte de Franco vuelve Monzón a su Vergara natal e inicia una nueva etapa de participación activa en la política, con posicionamientos muy críticos hacia el proceso de la transición política lo que le lleva a integrase en la coalición independentista Herri Batasuna; no obstante, siempre defenderá posturas de entendimiento entre todas las fuerzas nacionalistas. Estas ideas generan numerosas críticas hacia su persona, llegando a tachársele de loco desde el PNV que le da de baja definitivamente del partido en 1977. En 1978 se inician sus colaboraciones en el diario Egin. Ese mismo año el Ministerio de Interior presenta siete querellas contra él con motivo de distintas declaraciones públicas. En 1979 es detenido en una encerrona política y trasladado a la cárcel de Nanclares de la Oca por negarse a declarar en castellano. Se dicta un auto de procesamiento contra él pero es hospitalizado en grave estado. En las Elecciones de ese año sale elegido diputado y es puesto en libertad. Los autos contra Monzón se suceden y el Parlamento Español concede el suplicatorio solicitado por la Audiencia. Por las mismas fechas la revista Interviu denuncia un proyecto de atentado contra su persona.

Los últimos dos años de su vida siguen esta misma tónica de activismo y de persecución política. Pese a encontrarse muy debilitado por la enfermedad, se presenta y es elegido diputado para el Parlamento Vasco. Tanto en éste como en el caso anterior Monzón no llegó a participar en ninguno de los foros parlamentarios para los que fue elegido como resultado de la postura política de HB de no acudir a estas instituciones. Durante 1980 es detenido al menos en dos ocasiones, en Pamplona y Santiago. Ya en 1981 es ingresado en el Hospital de Baiona donde muere el 12 de marzo de ese año, siendo enterrado en Bergara.

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